Bienvenido(a):
Contacto | Actualizar mi cuenta | Cerrar sesión  
  Inicio           Pulso Universitario           Geografía Política           U-2030           Biblioteca Virtual
                          Ayuda | Glosario   
 
Notas periodísticas
 
 
Notas periodísticas / Sistema Educativo Nacional / Instituciones privadas de educación superior
   
Notas periodísticas
Dossiers de notas
Informes y estudios
Fichas bibliográficas
Dossiers de fichas
CEDSUM
Novedades editoriales
Ligas de interés
 
 

 

Jun
19
 
 
 


03 de septiembre de 2012

Enseñando en la precariedad

¿Qué significa ser profesor de las privadas?


Abril Acosta
LAISUM. - México.

 
Profesores de las privadas... proyectando felicidad

Trabajo en el ámbito de la educación superior privada desde hace más de dos años. Las condiciones laborales sobre las cuales se lleva a cabo la práctica docente son un universo poco explorado en el ámbito de la educación superior. La universidad donde presto mis servicios –permítaseme utilizar esta frase, que considero es precisa en el sentido que pretendo darle– es de las que se han denominado como instituciones de rango medio o de absorción de la demanda. Esta es una crónica del viaje que ha representado para mí esta experiencia y creo que traduce la de algunos colegas que laboran en otras instituciones bajo condiciones similares a la mía.

En la mayoría de estas instituciones, el calendario escolar se organiza de forma cuatrimestral. El pago es por hora, por lo que los ingresos dependen del número de horas que logra obtenerse. En la Universidad Mexicana (UNIMEX) y la Universidad de la República Mexicana (UNIREM) el profesor se contrata por honorarios y carece de seguridad social y prestaciones, mientras que en la Universidad Insurgentes, en la Universidad ICEL y la Universidad Tecnológica de México (UNITEC) tiene seguro social y puede eventualmente aspirar a obtener un crédito del INFONAVIT. En estas últimas se contrata por tiempo determinado, los maestros deben firmar renuncia al término de cada curso, de forma que no generan antigüedad, aún cuando muchos de ellos acumulan años completos en el ejercicio de la docencia en estas instituciones. Como resulta evidente, no existe sindicato de ningún tipo, ni grupo alguno que cuide los derechos laborales de la planta docente.

Cuando hay periodos vacacionales fuera del calendario escolar, la institución no efectúa pago de ningún tipo al personal docente, lo que ocurre generalmente entre diciembre y enero, así como en cada periodo intercuatrimestral. En contra de lo que espera cualquier académico, los profesores de estas instituciones desean evitar este tipo de descansos, pues impactan de forma negativa sus ingresos. En la UNIREM los días feriados tampoco son pagados al profesor. 

Toda falta hace al docente acreedor del debido descuento. Existe una política de “tolerancia cero”, cada retardo amerita una falta; si es el caso, el profesor puede optar por dar clase, aún cuando no le es pagada, o por no hacerlo. Sin embargo, es regla común que el docente se hace merecedor de un “punto en su contra” si decide no atender el grupo en caso de llegar tarde, lo que cuenta para la política de recontratación. Ya sea por medio de un control de firmas o con un moderno checador de huella digital, la contabilización de los retardos es pormenorizada. Generalmente, cinco minutos es el máximo permitido para no aplicar una sanción, si bien cuando ocurre por segunda o tercera vez, según el criterio de cada institución, el descuento se aplica de forma automática. Para evitarlo, el personal docente prevé arribar con antelación, pero la institución no cubre el pago de los minutos previos que ocupa el profesor para evitar el retardo. Como es evidente, esta permanente necesidad de llegar a tiempo genera un alto grado de estrés entre los profesores.


Durante los cursos de actualización docente

En prácticamente todas las instituciones el profesor debe entregar la planeación didáctica al inicio del curso (misma que se realiza durante el periodo intercuatrimestral y, como indicábamos, sin paga alguna), donde se indican el tema, los recursos didácticos, la bibliografía y las actividades a realizar dentro del aula, sesión por sesión, para cada materia que será impartida. Si bien existe flexibilidad en el ajuste de estos elementos, se espera que sean mínimos y que la planeación sirva como una guía didáctica que garantice cubrir en su totalidad el contenido del programa.

En algunas instituciones el profesor debe llenar un kárdex, esto es, un registro pormenorizado, sesión por sesión, donde se indican la unidad y el tema revisado, lo cual es verificado por el coordinador o supervisor académico. Ante la omisión de este registro, de nueva cuenta se hace acreedor a una falta, pues se considera que no impartió clase o bien que la sesión careció de contenido. En caso de que existan alumnos reprobados en las materias que impartió, el maestro debe diseñar y aplicar el examen extraordinario, que en casi ninguna institución es retribuido económicamente.

En algunas instituciones el profesor debe asistir a cursos de actualización que imparte la propia universidad sobre temas de didáctica, estrategias de evaluación o del modelo académico. Los cursos tampoco son pagados y, aún cuando un profesor sea especialista en estos temas, debe tomarlos para poder ser recontratado. No se discute que sean útiles y favorezcan el desempeño docente, pero al ser una imposición, genera inconformidades de diversa naturaleza que sólo pueden ser resueltas si el profesor deja de prestar sus servicios.

En prácticamente todas estas instituciones el profesor está permanentemente vigilado. Las figuras que realizan esta vigilancia varían, en algunas existen prefectos, quienes hacen funciones de porteros, supervisores del comportamiento estudiantil y vigilantes de la permanencia de los profesores ante los grupos a su cargo, mientras que en otras, los coordinadores académicos pueden ingresar sorpresivamente a una sesión para observar el desarrollo de la misma. Ausentarse del aula o concluir antes de la hora, o no mantener la disciplina o la limpieza en el salón de clases, ameritan una llamada de atención o un retardo, y eventualmente se considera la posibilidad de no ser recontratado. Esta supervisión permanente hace que el trabajo sea difícilmente algo natural o disfrutable.


La oferta... ¡instalaciones de primer mundo!

La más importante política de recontratación, se deriva de la percepción de los alumnos acerca del desempeño y la personalidad de los profesores. He visto desfilar a una gran cantidad de colegas que no lograron encajar en el sistema, no por las condiciones de la vida administrativa, tampoco por falta de las credenciales necesarias o de la experiencia que requiere el ejercicio de la docencia, sino por haber carecido de los atributos que un grupo de estudiantes consideró como necesarios. ¿Qué se requiere para ser satisfactoriamente valorado? Es difícil decirlo con precisión. Un profesor demasiado flexible genera una sensación de inseguridad y de falta de experiencia. Sin embargo, hay quejas frecuentes hacia los maestros más exigentes, que esperan un alto grado de compromiso académico de parte del estudiantado. Es intolerable que exista un trato que se considere como “indebido”, por ejemplo, que haya adjetivos a los trabajos escolares, o que no se tenga un cierto nivel de tolerancia a sus omisiones, carencias o francas deficiencias. El profesor más exitoso es generalmente aquél que tiene un alto grado de tolerancia hacia las prácticas y estilos de los jóvenes, pero que simultáneamente domina su materia, que utiliza diversas estrategias y que expresa con claridad lo que se espera del alumno. En la mayoría de estas instituciones existe formalmente libertad de cátedra pero, como ha podido apreciarse, está severamente acotada en la práctica.

Como parece evidente, lograr este justo medio es sumamente difícil. La mayoría de los profesores adquieren sobre la marcha suficiente claridad acerca de lo que se espera de ellos, pero es común que las primeras experiencias frente a grupo sean todo menos fáciles, y ocasionalmente el profesor se percata de ello cuando no es recontratado. En este ámbito el profesor debe recordar que, después de todo, los estudiantes son el sustento de su trabajo.

En particular, el trabajo con los alumnos es sumamente gratificante, pero de ninguna manera es una tarea fácil. En su mayoría, los estudiantes provienen de bachilleratos tecnológicos, han sido rechazados de los procesos de admisión de la UNAM y del IPN o truncaron sus estudios en otras escuelas, con frecuencia se sienten menospreciados y con escasa motivación intrínseca. Existe una alta tasa de alumnos con problemas diversos, como disfunción familiar, dificultades económicas, embarazos no deseados y problemas de salud, entre otros. El profesor debe considerar esta heterogeneidad de circunstancias adversas para planear y desarrollar sus cursos, lo que representa un trabajo importante que en ocasiones pasa desapercibido para la institución.

Los estilos de enseñanza varían, persisten recursos propios del método tradicional que no concuerdan con el modelo educativo ni con los esfuerzos de estas instituciones por incentivar métodos constructivistas o por competencias. Sin embargo, al menos discursivamente, se exige que el profesor haga uso de diversos métodos y estrategias centrados en el alumno, lo que requiere un tiempo considerable de parte del profesor que no es contabilizado en el pago por hora. Por cada hora de clase el profesor debe dedicar entre una y tres horas de trabajo extraclase en la planeación, el diseño y la evaluación.


¿Aceptarías este desafío?

Entre la planta docente no existe un sentimiento de identidad o un espíritu de grupo. Simplemente, no es posible desarrollarlos si consideramos las circunstancias laborales y académicas que deben afrontar, y la incertidumbre propia de las políticas de recontratación. Salvo contadas ocasiones, los profesores no interactúan. En ocasiones existe un sentimiento de competencia derivado de la combinación entre la lucha por las “mejores” asignaturas y el elevado número de cambios entre el personal que se realizan en cada periodo. Los profesores entienden que se espera que se conviertan en profesionales de la docencia y que pocas veces habrá alicientes; en cambio, siempre se acentuarán los fallos y errores en los que se incurra. 

No es poco frecuente que exista estrés y ansiedad entre los maestros. La incertidumbre por la permanencia laboral, la variación de los ingresos con base en el número de horas obtenidas, las exigencias administrativas, la dificultad de atender a una heterogeneidad de perfiles estudiantiles, además de la carga laboral que se debe mantener para obtener ingresos relativamente decorosos, llevan al agotamiento y, con cierta frecuencia, a problemas de salud. El docente suele manifestar frustración, sobre todo durante los primeros años de experiencia, si bien al paso del tiempo lo que he visto es un sentimiento de resignación que deriva en una práctica docente carente de sentido.

Una cantidad considerable emigra en cuanto obtiene otro empleo, algunos sin intención de retornar a la vida académica. Quienes deciden continuar, lo hacen por diversos motivos. Aquellos que permanecen por amor a la docencia, encuentran que los gratificantes sí existen. Aparecen bajo la forma de los logros (de todo tipo) de los alumnos, en la mirada decidida de los jóvenes que se oponen al destino que parecía cernirse sobre ellos cuando las puertas de otras instituciones les fueron cerradas quizá de forma definitiva. No hay, sin embargo, sentimiento mesiánico entre los profesores más comprometidos que he conocido, se trata de viajeros que encuentran satisfacción en el trayecto, aún cuando en ocasiones el camino no sea un paisaje paradisíaco, sino un sendero inclinado, donde también crecen las flores.

* * *

Voz de los Universitarios es una sección abierta en la que se publican contribuciones libres para expresar puntos de vista sobre temas relevantes de la vida universitaria. Las opiniones expresadas en los artículos incluidos en esta sección son de responsabilidad exclusiva de sus autores por lo que no reflejan los puntos de vista del LAISUM. Las imágenes que ilustran los textos son seleccionadas por el Semanario.

Comenta esta nota  Comenta este contenido
Nombre:
E-mail:
*
Comentario:

Ingresa el codigo que muestra la imagen en el siguiente campo

Codigo: *  


 
Nombre: SELENE Fecha: 2013-02-27
Comentario: Efectivamente lo que dices es muy cierto, yo trabaje 7 año en la UNIVERSIDAD MEXICANA y de sorpresa en diciembre de 2011 a mas de 60 maestros que llevabamos un tiempo considerable nos recortan las horas de clase, yo de tener por años 14 ó 16 horas a la semana me dan 3... y pues la verdad los demande - aprovechando que mi esposo es abogado laboral - me la quisieron hacer cansada pero como yo tenia recibos desde que entre, planeaciones, ex alumnos que se enteraron se ofrecieron como testigos - para mala suerte de la universidad yo gozaba de cierta popularidad entre los alumnos por la manera en que imparto mi clase - me encontraban en la calle y me ofrecian hasta sus servicios legales y contables para que se hiciera "justicia"... afortunadamente dentro de la ley del Trabajo y con mucha astucia de mi esposo logramos no solo que me dieran mi finiquito, si no que motivamos a que otros profesores hicieran lo mismo... afortunadamente de los 60 que nos fuimos 47 denunciamos esa injusticia laboral... a que voy con mi comentario... NO IMPORTA QUE TE HAGAN CREER QUE NO TIENES ANTIGÜEDAD POR QUE TE HACEN FIRMAR CONTRATO CADA CUATRIMESTRE O SEMESTRE, LO CIERTO ES QUE TENEMOS DERECHOS LABORALES QUE HAY QUE HACER VALER... Yo se lo dije a la abogada de la UNIMEX no lo hago por el dinero, lo hago por que tengo dignidad como profesionista pero sobre todo por que ustedes no pueden estar por encima de la LEY...

Nombre: ALEJANDRA MEJIA Fecha: 2013-02-09
Comentario: Coincido en los comentarios que realizas respecto a las experiencias vividas en el las instituciones de educación superior privada, pero me surge la siguiente pregunta ¿Las políticas impulsadas por la Secretaría de Educación Pública consideran el efecto que tienen en todos los ámbitos o sólo han cubierto con los acuerdos no explícitos que acompañan el Acuerdo de Modernización de la Educación Básica?. Realmente es un tema que preocupa y que deseo investigar como proyecto de tesis de maestría, en mi experiencia hay muchas situaciones que se permitern desde la flexibilización del Acuerdo 279 y la poca o nula supervisión de la SEP a este tipo de Instituciones. Si te interesa compartir información al respecto o alguien cuenta con mayores datos sería muy enriquecedor comentarla

Nombre: Reva Fecha: 2013-01-09
Comentario: A lot of specialists claim that home loans aid a lot of people to live their own way, just because they are able to feel free to buy needed goods. Moreover, a lot of banks give sba loan for young and old people.

Nombre: Samuel Fecha: 2012-10-15
Comentario: Muy buen artículo, expresa de forma muy cabal lo que sucede en el ambito de los docentes de universidades privadas. En Bolivia ocurre exactamente lo mismo, la experiencia de Abril es algo que con seguridad lo han experimentado muchos docentes. Si bien el gobierno actual ha decretado una serie de medidas que favorecen a los docentes, aparentemente algunas universidades han otorgado estos benecifios, sin embargo han reducido los salarios, por ejemplo, por cada peso que va al seguro social, se le resta al salario del docente, o sea que no hay ninguna concesión. Felicidades Abril por explicar de forma tan elocuente la situación de los docentes de las universidades privadas.

Nombre: Valencia Reyes José Manuel Fecha: 2012-10-15
Comentario: Es una artículo muy interesante y vigente que refleja una realidad laboral en la que se desenvuelven miles de profesionistas y como bien lo dice, sin ninguna presatación y seguridad laboral. Ojala y ahora que esta en debate la posibilidad de crear reformas de esta índole, revisen o den la vuelta a observar este escenario. Creo que es necesario seguir difundiendo situaciones como estas

Nombre: Dolores Fecha: 2012-10-08
Comentario: Sin duda el tema de las condiciones laborales de los docentes por horas es importante e interesante para entender y comprender los ambientes escolares. Sin lugar a dudas, la disposición, compromiso, interés y motivación del docente por su labor educativa es uno de los factores que influyen-positiva o negativamente- en el proceso de aprendizaje. Así, el artículo de Abril nos permite conocer. a través de su experiencia, las condiciones en las que un número importante de docentes universitarios desempeñan su labor. Felicitaciones a aquellos docentes que a pesar de enfrentar dichas situaciones deciden seguir nadando contracorriente sostenidos, en su mayoría, por el compromiso educativo, de los cuales algunos profesores que poseen condiciones laborales estables –entiéndase por éstas plaza fija, prestaciones, bonos, pago por comisiones, entre otras- deberían tomar ejemplo, ya que en ciertos casos el sentirse “protegidos” por la estabilidad laboral caen en el desinterés y la falta de compromiso educativo.

Nombre: Patricia Galeana Fecha: 2012-09-07
Comentario: Abril!!!!! Felicidades por este artículo, son muy ciertas tus palabras y lo que narras yo lo he vivido, y tu te atreviste a expresarlo. Recibe un fuerte abrazo, mil felicitaciones y mucho exito en esta nueva etapa!!!

Nombre: Luisa Solórzano Fecha: 2012-09-05
Comentario: Primero quiero felicitarte por tu valentía, por tu claridad, limpieza, suavidad y buen ritmo al hablar de una realidad frustrante y desde mi punto de vista desgarradora. (será que acabo de ver esa película “DETACHMENT” que en español titularon “Indiferencia” o es que tu escrito aunque contiene ese tono suave y dulce de tus palabras, me trae otra vez a la cara pasadas experiencias, de las cuales aunque ahora me siento liberada, me duele que muchos colegas profesores, valiosos muchos de ellos, sigan compartiendo. Sé que aunque ahora mis condiciones son mejores también la institución pública en la que yo laboro, se encuentra bajo amenaza de ser convertida en lo mismo que ahora nos compartes. Para todos aquellos que creemos en la importancia y responsabilidad que implica ser docente, como una noble rama de las varias que conforman seres humanos presentes y futuros sanamente desarrollados, tu escrito nos espejea, nos pega como ya lo dijo Luis Porter. el retrato que has hecho de las condiciones laborales de los profesores en las instituciones de educación privada, es apabullantemente real. Yo también pase por esa experiencia, es idéntica a la que tu describes, no en nivel superior pero si en el de bachillerato. Fui de las que ya estaban esperando la oportunidad de volar a la institución pública, donde aún tengo la libertad de disfrutar de mi práctica docente, la cual si bien también se encuentra bajo el riesgo de ser sometida a los lineamientos que pretende el sistema educativo de este país, se encuentra en el presente luchando por defender tanto el modelo educativo planteado de inicio en la institución, como los derechos de los profesores, de los trabajadores administrativos y de intendencia, de los estudiantes, los cuales en este caso han sido también rechazados, pero no solo por las escuelas, también muchos de ellos por sus familias y por la sociedad en general pues forman parte de la población más pobre y vulnerable de nuestra ciudad. Sin embargo es aquí precisamente donde yo he descubierto que la docencia también me ofrece mucho placer y satisfacción. En mi opinión las escuelas privadas, muchas de ellas, se han convertido en un simple negocio, donde no necesariamente les importa el nivel educativo, sino vender lugares, calificaciones e incluso certificados. Donde mientras menos críticos sean los estudiantes mejor para la institución, pues darán generaciones de seres conformistas, ignorantes pero muy bien adaptados. Lo que me pregunto después de leerte, es ¿como encontrar la solución?, ¿como contrarrestar esa avalancha de estrés, de enfermedad, del pago por trabajo a destajo, de condicionamientos de incomunicación entre iguales, entre colegas, de imposibilidad de organización en la comunidad, de juicios, prejuicios y también corrupción en y para los sindicatos?, en fin, ¿como parar y echar atrás todo el sistema de mercadotecnia neoliberal, eurocentrista y explotador que nos destruye?. Otra vez felicidades por tu escrito y gracias por recordarnos que hay mucho trabajo que hacer

Nombre: Adrián Palma Fecha: 2012-09-05
Comentario: Felicidades por el artículo Abril, justamente por lo inédito invita a profundizar en algunos temas centrales del área educativa en un contexto de "flexibilización laboral". Con un lente crítico abordas de manera respetuosa y amena las condiciones de trabajo de los/as docentes en el mercado de las universidades privadas, lo que a su vez deja más de una duda sobre la calidad docente de éstas, teniendo en cuenta la regulación laboral bajo la que se rigen y los vacios legales que usan en detrimento de frágil situación de los/as jóvenes maestros/as. Se antoja complejo el panorama dada las aristas o variables involucradas en el análisis. Me parece que colocas algunas preguntas subyacentes para explorar la evaluación del modelo educativo y pedagógico de las universidades con las que ejemplificas. Ahora sé a dónde referir, si alguien me pregunta: oye y ¿qué tal dar clases en universidades privadas? Muy recomendanble artículo.

Nombre: fausto León Fecha: 2012-09-04
Comentario: al margen de las irregularidades que las instituciones privadas realizan con respecto de sus obligaciones fiscales y laborales, porque las hay, existe también desgraciadamente, la necesidad de un control muy estricto en el proceso de la docencia. en el sector público se ha llegado a niveles inimaginables de irresponsabilidad tanto de docentes como del personal directivo, para protegerse de los sindicatos. todo esto redunda en gran parte porque existe la creencia de que el profe puede hacer lo que se le pegue en gana. en realidad es producto todo esto, de una cultura muy muy muy pobre del quehacer docente y de desviación de propósitos y fines nobles educativos se ha desviado al ingreso fácil, la pobre politización, la corrupción y la malversación de fondos. sí sí si hace falta una profundización para atender la actualidad de la educación superior bajo un análisis sociológico de la misma, para lograr un deber ser que atienda a la necesidad de levar la educación superior (toda la educación) a política estratégica de estado toda vez que las generación que corresponde llevar a México a estadios superiores de desarrollo, no finquen éste sobre la base economista de mercado solamente, sino en una base sólida de crecimiento y desarrollo sustentable holísticamente hablando. en suma más que sindicatos o vigilancias y actuaciones fascistas es la madurez y responsabilidad ética de la noble misión de la educación y formación de los jóvenes en donde debe descansar el actuar de los actores protagónicos de la enseñanza-aprendizaje sin olvida a los estudiantes, razón de ser y estar de la IES.

Nombre: Luis Porter Fecha: 2012-09-04
Comentario: El artículo de Abril Acosta tiene la forma de un paralelepípedo que nos pega tanto desde sus superficies planas como con sus aristas. Está escrito con el tono de esos testigos que se suben al estrado y declaran con voz monótona, sin gestos casi, hechos que repiquetean en la conciencia de la audiencia y el jurado. La sacudida nos lleva a constatar, antes que otra cosa, que las “empresas educativas” no requieren de crear atmósferas agradables e interacciones amistosas, que lo que les funciona es el autoritarismo. En contraste con lo que sucede en la esfera de la educación superior pública, las privadas se estructuran desde el rigor y la disciplina, y en base a esas reglas, el profesor (y el alumno) deben de someterse al orden prescrito. Gana el que más trabaja, entendiendo como trabajo, ceñirse a la norma, cumplir con lo establecido, mantenerse bajo el control de las autoridades. Se trata de una educación concebida desde el sacrificio, la misma que ha imperado en Europa (pensemos en Inglaterra, pensemos en la palabra nerd y que predomina en el mundo de la clase media). En contraste, el profesor de nuestra universidad pública lee este artículo y enseguida siente la extraña dicha de no formar parte de esas instituciones que se nutren de los ricos y de los rechazados, los dos extremos de un espectro que todavía no incluye la mínima proporción de los aceptados en las públicas. El profesor lee y se siente en Jauja (recordando que Jauja es aquel sitio donde la abundancia y la prosperidad dieron lugar al relajamiento). Lo que no piensa este profesor privilegiado, es que su actual estatus es temporal, pues también las públicas van siendo empujadas hacia el terreno de la mercadotecnia, la eficiencia y el “rigor”. A falta de un proyecto alternativo, la inercia actual, donde no existe el diálogo, la interacción y un sentido colectivo (visión-misión) ha dado lugar a la aparente comodidad en la que nos encontramos, el relax propio de Jauja, es decir, de la inconsciencia. Pero no falta mucho para que el recambio generacional y el político (¿quién será el próximo subsecretario de educación superior?) nuestra universidad vaya siguiendo la fórmula de las privadas, que forman y producen conocimiento sin libertad y por ende con baja o nula creatividad. Observemos las universidades públicas argentinas, por ejemplo, en donde controles y protocolos imperan desde siempre y muchos profesores ni siquiera cobran, trabajan, como ellos dicen “ad honorem” envueltos en el mito de que estudiar es un sacrificio y solo triunfan los que sufren. El artículo de Abril es un excelenete llamado de atención escrito con el tono salido de una pluma que tiene la forma y el filo de un bisturí.

Nombre: Samuel Galavíz Moreno Fecha: 2012-09-04
Comentario: Excelente descripción de las condiciones laborales para los académicos de instituciones privadas. Felicidades a Abril, porque logra su cometido de que el lector se imagine y pueda recrear las situaciones por las que muchos colegas académicos tienen que pasar, en algunas instituciones educativas del sector privado. Lo describe como la vivencia que es, como la experiencia de vida que es, como el camino difícil y complicado que es (si se quiere tortuoso, sobre todo para quienes tienen la vocación de la educación), como el camino de las pequeñas recompensas (que, nos dice, se encuentran en el logro académico de los estudiantes) para unos suficientes, para otros no tanto. Muchas gracias por la vivencia, transmitida de una manera amena, sencilla y, casi, ajena (por lo objetiva y parca en adjetivos, adecuadamente, según mi opinión), aunque sabemos que no lo es. Felicidades

Nombre: Romualdo Fecha: 2012-09-04
Comentario: El testimonio de Abril apunta a una de las tareas pendientes que tenemos en el análisis de un gran conjunto de profesores "por horas" que trabajan en las instituciones de educación superior, particularmente en las instituciones particulares. Según el Anuario Estadístico de la ANUIES de 2009, el 90% de los profesores de licenciatura de las instituciones particulares trabaja "por horas" (más de 50,000 personas) , son, valga la redundancia, 9 de cada 10 profesores los que se encuentran muy probablemente en condiciones agobiantes, inadecuadas, de alta incertidumbre en su estabilidad laboral, con contratos que transgreden la legislación laboral y además con un sueldo que no se corresponde con su responsabilidad social y de su preparación. Preocupa que ante la ausencia de fuentes de trabajo, los directivos de las instituciones particulares aprovechen la situación para contratar a profesionales competentes y responsables (inferencia que hago por los múltiples requisitos que tienen que cumplir para conservar su empleo) en esas precarias condiciones y preocupa también que las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley se hagan de la vista gorda y no vigilen y sancionen a quienes abusan de la escasez de fuentes de empleo digno para una buena cantidad de los egresados de las instituciones de educación superior. Pero el problema no sólo se presenta en las instituciones particulares, en las públicas el 70% de los profesores de licenciatura es "por horas" y de ellos buena parte no tienen contratación definitiva. Acercarnos al estudio de este conjunto de profesores es una tarea inaplazable pues en ellos recae mayoritariamente, la formación de nuestros estudiantes de licenciatura y de seguir en esas condiciones es probable que la intención de una educación de "calidad" sea una figura retórica.

Nombre: Juan Carlos Chipolini Moreno Fecha: 2012-09-04
Comentario: Entiendo que el ensayo fue realizado con base a una investigación, por lo que no dudo que se presenten las situaciones planteadas aquí planteadas y otras tantas, mismas que considero que se reflejan en el nivel de educación que existe en todos los niveles de educación de este (sin ser sarcástico) precioso pais. Me ha hecho pensar en aspectos que puedan enriquecer y favorecer esta manifestación, así como, en otros que no lo hagan. Algunos académicos de nivel superior que tienen la vocación, compromiso y cariño para impartir cátedra, no precisamente están esperanzados a vivir de la precariedad que el sistema o negocio educativo les ofrece

Nombre: Martin Fecha: 2012-09-03
Comentario: En pocas palabras...una verdadera desgracia para todos los involucrados, excepto claro para las "fabricas de graduados" que son la mayoria de las univ.privadas. La tematica expuesta me es muy familiar. Es increible el contraste con las universidades publicas. Aunque en estas, si bien las condiciones son muy distintas para el profesor, la calidad de la ensenanza -curiosamente- tampoco se asegura....ni de cerca.

Nombre: Francisco Flores Fecha: 2012-09-03
Comentario: Tu análisis de apega totalmente a la realidad. Llevo 28 años trabajando en una Institución Pública pero también trabajé en un tiempo en una Universidad particular y tuve que padecer todo lo que relatas. Es más, en esa universidad creo que manejaban una doble contabilidad y ciertamente no había prestación alguna.

Nombre: LUIS EDUARDO PRIMERO RIVAS Fecha: 2012-09-03
Comentario: La exposición de la profesora es una valentía que ojalá le evite complicaciones. Abre un tema reflexivo importante, que puede dar para mucho. Felicidades por su valentía (Y nota: he trabajado en algunos breves semestres en universidades privadas, con experiencias que avalan lo dicho por ella)

Si deseas enviar o imprimir esta nota:
        

Aviso legal | Mapa de sitio | Directorio | Créditos| Política de privacidad | Reportar falla en esta página | Administración

Todos los contenidos del LAISUM se proporcionan bajo la licencia de Creative Commons Atribución - No comercial 2.5 México,
y pueden ser descargados gratuitamente para fines no comerciales, dando los créditos a los autores.

Laboratorio de Análisis Institucional del Sistema Universitario Mexicano
Universidad Autónoma Metropolitana
2007-2013

Contacto
Departamento de Producción Económica , Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco
Calzada del Hueso 1100, Col. Villa Quietud, Delegación Coyoacán, 04960 México, D.F.
Correo-e: contacto@laisumedu.org