Notas de la semana

Pensar desde la poesía: la contribución del nuevo museo a la nueva educación

Luis Porter
Ponencia presentada en el 4e Colloque International en Education (CRIFPE) - Centre de Recherche Intrauniversitaire Sur la Formation et la Formation Enseignante - 18-19 Mayo, 2017 - Palais des Congrès de Montréal, Quebec, Canada. Esta ponencia sigue la siguiente lógica argumentativa: 
1) Los museos en los últimos años, han pasado de ser sitios donde se cuelgan cosas para que se vean, a centros educativos, preocupados por que el visitante viva una experiencia trans-formadora. 
2) De este Nuevo Museo que mira a futuro, están surgiendo muchos de los nuevos líderes educativos. En este sentido el museo podría estar dejando atrás a las escuelas de educación y de pedagogía tradicionales, detenidas en el pasado. 
3) La educación formal-escolarizada, en todos sus niveles, puede nutrirse de las propuestas alternativas que surgen de la transformación del papel que juegan los museos de arte.
4) Lo que caracteriza al Nuevo Museo, es su carácter participativo, interdisciplinario y auto-didacta, donde el visitante aprende a pensar como artista, lo que enriquece, de inmediato, su vida y su ejercicio profesional.

1) Arte no es obra de arte. Los museos han dejado de ser entidades pasivas donde se montan colecciones para ser contempladas por el público. Estos cambios (aunque no nos detendremos en ello) obedecen a factores aparentemente contradictorios: los intereses comerciales del turismo y los intereses culturales de la sociedad. El Museo se conduce en forma opuesta a la escuela tradicional que concibe al arte como muestras o eventos que programa en espacios dedicados a ello. La escuela formal confunde arte con obra de arte o evento artístico. De esta manera cuelga cosas en pasillos o en recintos construidos con esa intención, o convoca a un bailable, creyendo cumplir así con esa importante función. Quedan fuera de esta óptica los procesos, la presencia del artista, el contexto de su obra, su intención y significado y lo que es mas importante, el desarrollo de nuestras propias capacidades artísticas sea cual fuere nuestro campo de estudio. Que todos somos artistas tampoco se acepta. Se tiene el prejuicio que sólo es artista un excepcional individuo poseedor de determinados talentos y capacidades. Este supuesto, antipedagógico, no hace otra cosa que inhibir la creatividad del visitante-estudiante.

La lección electoral

Manuel Gil Antón
La vida social es un aula sin muros. Hay coyunturas en que lo que acontece fuera de la escuela tiene un impacto tal en el aprendizaje que, aunque contradictorio con lo que se estipula como proyecto educativo, arrasa con lo programado y genera un sedimento duro y duradero en la comprensión del país: sobre todo, en las normas acordadas para las relaciones entre los ciudadanos y con las instituciones. Lo que se dice en la escuela, entonces, es materia necesaria para aprobar los exámenes, y a ese horizonte se reduce. Luego de la prueba se diluye. La experiencia vivida, o conocida, fuera de sus linderos, tiene mayor fuerza en lo que se aprende para la vida, para aprender a aprehender lo que sucede e, incluso, como convicción que tiende a lo inmutable: así es, y será así, sin remedio. Las elecciones del 4 de junio, los hechos de meses previos y los días siguientes, fueron parte de la información cotidiana que recibieron muchos estudiantes de todos los grados, y la población en general. Si los que vivimos en el país, casi todos, pasamos al menos unos años, o están hoy, inscritos en alguna escuela, recibimos una educación que, según el artículo 3º constitucional, entre otras características (laica, gratuita, obligatoria), ha de estar orientada por el criterio de impulsar la democracia: “considerando a la democracia no sólo como una estructura jurídica y un régimen político, sino como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo”. En el “Modelo Educativo para la educación obligatoria: educar para la libertad y la creatividad” que impulsa la actual administración, uno de los ejes propuestos señala que el egresado: “Se oriente y actúe a partir de valores, se comporte éticamente y conviva de manera armónica; conozca y respete la ley; refrenda el Estado de Derecho, la democracia y los derechos humanos…”. El contraste entre lo dicho y los hechos es enorme: las palabras, los libros de texto, lo expuesto por los docentes se estrella contra miles de anuncios espectaculares huecos (la mayoría, además, esperpénticos), “spots” a mansalva, anodinos, la distribución de tarjetas para depositar, luego de contar los votos en la casilla, un dinero en caso que ganase El candidato.

La UNAM, Chapingo, Ibero, el IPN y Colmex crearán programa para conmemorar el 68

De la redaccion
Las universidades Nacional Autónoma de México, Autónoma Chapingo, Iberoamericana, así como el Instituto Politécnico Nacional y El Colegio de México acordaron hoy trabajar de manera conjunta y coordinada en la elaboración del programa de actividades para conmemorar los 50 años del movimiento estudiantil de 1968.  Los titulares de las instituciones, Enrique Graue Wiechers (UNAM), Enrique Fernández Fassnacht (IPN), Silvia Elena Giorguli Saucedo (Colmex), David Fernández Dávalos (Ibero) y José Sergio Barrales Domínguez (UACh), coincidieron en subrayar la trascendencia que el movimiento estudiantil del 68 tuvo en la transformación de la vida política y social del país. 

El expediente SNI como parte de una necesaria cultura archivstica

Luis Porter

Fuente: fotografas de Luis Porter

La vida acadmica contempornea, se ha visto estremecida por lo que po-dramos llamar la cultura de la evaluacin. Se han multiplicado las instan-cias que ejercen su particular presin para que convirtamos nuestro trabajo acadmico, en formas posibles de ser evaluadas. Lo que en este artculo abordaremos surge de este necesario o inevitable sometimiento al que estamos obligados para poder avanzar en nuestras carreras. La reciente elaboracin de mi propio expediente a ser considerado este ao por el SNI, me dej una experiencia junto a una serie de reflexiones, alguna de las cuales quiero compartir con los lectores de Laisum, muchos de los cuales no estarn exentos de pasar por situaciones semejantes. El mundo es complejo, los campos del conocimiento tambin lo son, pero a la postre, los que se presentan como acadmicos investigadores, intelectuales o cientficos, habrn sido ubicados en uno de los tres niveles al que el SNI termina destinndonos. Es cierto, no es la nica instancia evaluadora, los artistas, por dar un ejemplo  tendrn que hacer lo mismo en su respectivo sistema. Pero los artistas son unos bohemios, y nosotros, los profesores, en cambio, somos seres racionales, aunque algunos nos ubiquemos en las ciencias blandas o lindemos con la poesa.  En definitiva, la resolucin que haga el SNI de la valoracin del trabajo que presentemos, definir el estatus de cada aspirante: su ingreso, permanencia, escalada, mismo que tendr un efecto definitivo sobre la forma en que este acadmico o acadmica es visto por sus colegas, por sus coetneos, por sus alumnos, su crculo social, lectores, y lo que es peor, o mejor, por l o ella misma. 

Queríamos evaluar y terminamos contando: alternativas para la evaluación del trabajo académico

Angélica Buendía, Susana García, Rocío Grediaga, Monique Landesman, Roberto Rodríguez-Gómez, Norma Rondero, Mario Rueday Héctor Vera
Queríamos evaluar y terminamos contando....

Una de las políticas públicas de mayor impacto y continuidad para orientar, regular e incentivar el desempeño del personal académico de tiempo completo en las universidades públicas del país está sustentada en los programas de estímulos a la productividad, los cuales surgieron con el propósito de mejorar la calidad de la educación superior universitaria. El supuesto básico de estas políticas asoció los incentivos económicos con el impulso al personal académico para obtener posgrados, atender las tareas involucradas en la formación docente y participar en los programas institucionales de investigación y difusión. En los programas de estímulos subyace un efecto de agregación: si la mayor parte de la planta académica de tiempo completo cumple con los requisitos establecidos, el resultado deberá ser la mejoría en la calidad esperada. En esencia, están orientados a premiar, mediante cuotas de sobresueldo, la productividad académica expresada básicamente en el número y la calidad de los productos de investigación, así como la actividad docente, medida por el número de asignaturas, tutorías y tesis dirigidas. Estos programas de estímulos representan, así, una fórmula de pago por méritos. Aunque los múltiples programas de estímulos coinciden en ciertos rasgos, difieren en aspectos como el monto del sobresueldo asignado, los requisitos a cumplir y los procedimientos de evaluación correspondientes. En su origen, cumplían principalmente una función compensatoria del deterioro salarial ocurrido en la década de los ochenta y su intención era retener en las universidades al personal de mayor calificación. En la actualidad operan como un segundo régimen y tabulador que gobierna la actividad académica en las instituciones. Aunque conservan su carácter voluntario para los profesores e investigadores, es un hecho que por su implicación en el ingreso económico, la mayor parte del personal académico de tiempo completo –a gusto o disgusto– acude a su convocatoria.

Este texto es una versión resumida de un escrito más extenso que puede consultarse y comentarse en:


Entrevista a los integrantes del Movimiento de Estudiantes Excluidos de la Educación Superior (MAES)

Redacción LAISUM
Recientemente se llevó a cabo el segundo concurso de ingreso a licenciatura de la Universidad Nacional Autónoma de México. Se estima que el 90% de los aspirantes fue rechazado. Esta problemática no es reciente y no es particular a la UNAM. Año tras año miles de jóvenes mexicanos ven obstaculizada la posibilidad de seguir estudiando y, con ello, mejorar sus condiciones de vida. En ese contexto, a continuación reproducimos la entrevista realizada hace un año a integrantes del Movimiento de Aspirantes Excluidos de la Educación Superior. 

 
Las demandas del MAES 
 
Desde su creación, el MAES ha abanderado demandas que buscan romper las barreras del acceso a la educación superior, éstas se resumen en los siguientes puntos: 1) garantizar el derecho a la educación superior a todo aquel que lo solicite y haya culminado sus estudios de nivel medio superior, 2) incrementar la matrícula de universidades como la UAM, UNAM, IPN, UPN, UACM o Chapingo, entre otras, 3) promover la construcción de nuevas universidades públicas federales y metropolitanas en la Ciudad de México, 4) cancelar el examen de selección como mecanismo de ingreso a las universidades, 5) incrementar el presupuesto a las universidades públicas, así como 6) vincular los bachilleratos a las universidades del área metropolitana, el Colegio de Bachilleres a la UAM, los CEBEIS CBETIS y CONALEP al IPN, las preparatorias del Estado de México a la UAEM y el IEMS de la Ciudad de México a la UACM.   A finales de la década de 1990, el Estado mexicano conjuntamente con la ANUIES, implementó acciones enfocadas a la ampliación de la cobertura en educación superior a través de la creación de nuevas instituciones. Entre éstas se encuentra la creación de las universidades tecnológicas (Álvarez y Torres, 2015) para el MAES, estas universidades al igual que los institutos tecnológicos y las universidades politécnicas, no pueden ser consideradas como universidades.  Cuando se les cuestiona a los integrantes del movimiento sobre su valoración acerca de la oferta de los institutos y universidades tecnológicas,  uno de ellos refiere: “los institutos en su momento son útiles, cumplen la demandan de ciertos compañeros que se identifican con este tipo de proyectos, sin embargo se trata también de abrir la oportunidad en las escuelas ya existentes, enfocadas a fortalecer la docencia y la investigación, no sólo a un proyecto que te va a preparar para laborar para una empresas, suple las necesidades de ciertos compañeros que quieren dedicarse a esto, sin embargo no es el único proyecto ni la solución para la escasez y la demanda a tantos rechazados, hay compañeros que se quieren dedicar a otras carreras y no necesariamente para carreras técnicas”.  Agrega otro de los entrevistados: “en los tecnológicos no hay carreras humanistas o sociales, los planes de estudios están enfocados a aspectos técnicos. Como jóvenes señalamos que no es un capricho querer estar en instituciones como la UAM, UNAM o IPN, donde el perfil que se genera es de investigadores. En un tecnológico no podríamos estudiar carreras con un sentido social o humano”. 
 



Novedades Editoriales

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