Fragmento de El hogar tan querido, Diego Rivera, 1922-1928
“¡Que los evalúen y si reprueban que los corran!”. Estas fueron las palabras que resumieron el juicio sumario de un destacado estudiante universitario de veinte años, y que resonaron lapidarias en la mente de la profesora dedicada a la formación de profesionales de la educación que esto escribe. ¿Cómo explicar a las nuevas generaciones de estudiantes de nivel superior y a la sociedad que los reprueba, que los maestros cuyas fotos e imágenes vemos protestando en marchas, plantones y mítines, también son producto de políticas educativas y salariales que no han mejorado la calidad de la educación ni han estimulado el mejor desempeño de los maestros? ¿Cómo decir que estos educadores también son víctimas del secuestro de la educación por parte de los líderes sindicales? ¿Cómo argumentar que hay otras versiones de por qué algunos maestros deciden salir a las calles y que no todos tienen los mismos motivos para ello? ¿Cómo responder a quien afirma que los maestros están organizados, no para educar, sino para votar, o peor aún: apoderarse de las calles? (G. Zaid, Periódico Reforma, 25 de marzo 2012).
Geografía Política del Sistema Universitario Mexicano
Para conocer al animal
Para conocer al animal...
Desde que iniciamos la aventura de crear este portal, hace ya casi cinco años, nos alentó el reto de mostrar la diversidad y complejidad de las universidades públicas mexicanas, trascendiendo así las apreciaciones generales y la mala retórica. Siempre hemos sostenido que conocer a las universidades implica entrar en contacto directo con ellas e invertir tiempo y esfuerzo para mirarlas con cuidado y detalle, dejando de lado las toscas declaraciones, las frases hechas y el sentido común. Se trata de ensuciarse las manos para apreciar los bordes y pliegues de su hechura, esa que se ha ido tejiendo pacientemente a lo largo del tiempo, hasta conformar el entramado institucional que las hace realidades únicas construidas localmente. Generalmente poco se sabe cuando de historias particulares se trata, de esas que implican nombres, apellidos y señas de identidad vinculadas a acciones, dislates y verdades inconfesables que sus personeros prefieren negar guardando silencio, pues saben muy bien quién decide, quién dio la orden y por qué se desencadenaron los acontecimientos.
En el artículo anterior, titulado “Gángster Académico”, nos centramos en el nivel micro de una dinámica universitaria que consideramos altamente autodestructiva. Dicho nivel, al situarse en el nivel de los fenómenos, provoca algunas tentaciones lógicas, como por ejemplo, querer disponer de ilustraciones, hablar de casos, en suma, señalar los nombres y los apellidos. Sin embargo, detenerse en lo anecdótico no basta para dotar de sentido a estas reflexiones. Cuando denunciamos prácticas académicas reprobables, no buscamos castigos, sino posibles aplicaciones útiles. Nos interesa en primer lugar, contribuir a una revaluación de nuestra concepción de universidad pública. Ello nos lleva, en esta segunda entrega, a hacernos preguntas sobre la forma en que concebimos la posibilidad de aportar con algo a la renovación y cambio de la universidad. Los que nos hemos dedicado al estudio de la universidad, como un tema de especialización, hemos llegado a propuestas de modelos alternativos, fundamentalmente distintos a lo que perdura de aquella universidad pública hoy desaparecida. Estas propuestas no surgen de una actitud reformista, sino de la intención de contribuir al cambio radical y por lo tanto revolucionario. Aunque escribamos, creemos haber superado el nivel del discurso bien intencionado para ir a la acción. La noción de “revolución” a la que nos referimos es la que propone Thomas Kuhn1 en su teoría de la transición de un paradigma viejo a otro nuevo.
Muchas cosas han venido sucediendo a y en la Universidad y el colegio norteamericanos desde que Max Weber en su conferencia de 1918 sobre "La ciencia como vocación" describió los lineamientos de la carrera del individuo académico norteamericano y del alemán. Tuve ocasión, en mi propia experiencia académica, de observar y tomar parte en tres tipos distintos de situaciones académicas, cada una de las cuales parece una etapa del tipo de burocratización trazado por Max Weber. 1) La Universidad del Estado (Texas, Wisconsin, Maryland), 2) el Colegio y la Universidad de Columbia, y 3) el Colegio de la Universidad de Chicago forman una cómoda escala de tres tipos para discutir en relación con ellos ciertos problemas de la actividad académica, las condiciones de productividad intelectual y la moral académica en centros norteamericanos de alta cultura. Mi interés fundamental radica en el tipo de profesor que tiende a reclutar cada estructura académica y cuyo desarrollo facilita el trabajo en cada estructura. Pero mi interés mayor estará en la situación en Chicago.
A la fecha se han invertido enormes cantidades de recursos en un gran número de países para implementar diferentes mecanismos que prometen “asegurar” la calidad de la educación superior. Estamos ante hechos o se trata simplemente de dichos y promesas que pocas veces se cumplen. Como indica el refrán popular, del dicho al hecho hay un gran trecho. Para aclarar el panorama, bien vale la pena intentar un primer balance.
Laboratorio de Análisis Institucional del Sistema Universitario Mexicano
Universidad Autónoma Metropolitana 2007-2012
El LAISUM en línea
Contacto
Departamento de Producción Económica
,
Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco
Calzada del Hueso 1100, Col. Villa Quietud, Delegación Coyoacán,
04960 México, D.F.
Correo-e: contacto@laisumedu.org