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11 de marzo de 2017
LA MUJER COMO MÚSICA
Luis Porter

 Escribo este artículo en el día de las mujeres trabajadoras, marzo 8. Reviso el sentido de esta fecha y me doy cuenta que una vez mas, atribuimos a este día lo que el sentido común nos lleva a pensar, como un día para mostrar nuestro buen comportamiento hacia ellas. Pero resulta que detrás de esta fecha, hay una larga lucha de mujeres,  y un acontecimiento trágico, que lo aleja de la celebración y lo acerca al homenaje, al recuerdo, a la conciencia: un día de prueba acerca de nuestra verdadera actitud hacia las mujeres. Es común que el académico que lee, que estudia, que dialoga con sus colegas mujeres, crea que ya entendió de qué se trata, aunque no todos los "feminismos" los acepte con la misma facilidad. El hecho es diferente: todo hombre educado en nuestra cultura, como sea que la llamemos, latina o mexicana, está (estamos) obligados a revisar día con día nuestra conducta hacia la mujer, que refleja el concepto que tenemos de ella, porque no basta con lo que el cerebro haya creído entender, si dejamos de medir lo que nuestras vísceras siguen sintiendo. Bien sabemos que entre razón y sentimiento, este último tiene mayor peso, lo que nos obliga a fortalecer nuestra mente hasta lograr un mayor control de nuestros impulsos. Constantemente nos estamos educando, y este 8 de marzo es una nueva ocasión para darnos examen ante nosotros mismos, porque es un día dedicado a un tema álgido que no ha sido superado, a juzgar por las estadísticas y por los males que se repiten: la constante violencia hacia la mujer, desde la mas cruel hasta la que ejercemos los hombres que nos consideramos educados y superados y nos calificamos aceptables, cuando no siempre es verdad. Cuando hablamos de re-educarnos, nos referimos a nuestra mente, como si el cerebro fuera el órgano corporal exclusivamente dedicado a dicha tarea. Sin embargo, no es en el plano racional que nos debemos de detener, cuando sabemos que lo que nos traiciona es el plano emocional. Educarnos es incorporar el cuerpo en su totalidad, y no como un ente fraccionado en partes que se dedican a diferentes funciones. Seremos dueños de nosotros mismos, capaces de mantener una relación, un diálogo, una amistad con una mujer,  cuando mente y cuerpo como totalidad toma sentido en relación a nosotros mismos y en relación con los otros cuerpos. El cuerpo humano es un ente-colectivo que se asemeja a una orquesta, pero, más allá de la metáfora, podemos concebirlo como un ente musical. No como un ente aislado, que se basta por si mismo, sino que forma parte de una identidad que se alimenta  y complementa con los demás. Y entre esos otros, la mujer es un protagonista esencial, que para el hombre significaría el otro hemisferio. Creemos en el amor, pero somos conscientes de que no hemos sido educados para el amor. 

 
 
28 de enero de 2017
Docencia e investigación: reflexiones de fin de curso
Luis Porter

La universidad actual va resultando cada vez menos compatible con los cambios que ocurren en su contexto inmediato. No hablamos solamente del cambio tecnológico, que desde hace ya bastantes años representa un desafío y una oportunidad que obliga a repensar la universidad. Nos referimos con mayor vehemencia a la evolución cultural de sus actores principales, tanto estudiantes como docentes, y de estos últimos aquellos que sin importar su edad, se han mantenido activos, informados  y atentos de lo que ocurre a su alrededor. A esas personas que se ubican en la vanguardia, es decir, participando de lo que ocurre, por encima de las múltiples barreras que oponen los viejos letargos. Porque así como hay fuerzas que van construyendo el futuro, hay otras que tratan de mantenerse estáticas, cómodas en sus ritmos de bajo rendimiento, muchos de cuyos integrantes son lamentablemente los que nos gobiernan. Cada vez resulta mas claro el contraste entre lo que ocurre en los macro-centros desde donde emanan los grandes cambios, (me refiero a un centro hegemónico como es Nueva York, por ejemplo), y los micro-centros radiales dentro de los que se formulan las laberínticas políticas resistentes al cambio, me refiero a una rectoría, por ejemplo. No encuentro conexión entre ambos. Nuestros tomadores de decisiones no son intelectuales, es decir, ni leen, ni estudian, porque están demasiado ocupados en la negociación cotidiana, y por lo tanto sustituyen el uso de su imaginación, por la severidad de la gestión administrativa, ejerciendo un uso del poder sin creatividad, sin mayor aportación ni buenas ideas. La institución sigue el rumbo de la consigna externa, temas obvios por su importancia, puede ser la sustentabilidad, puede ser el problema de la violencia, pero todo es visto como algo abstracto, la repetición de corrientes en boga, sin que la situación y la capacidad local se haga notar con algo tan propio como nuevo. ¿Qué nos queda a los que trabajamos en una institución que no tiene proyecto claro, ni rumbo fijo, donde no hay ideas originales, adecuadas a la situación particular que se vive, proyectos renovadores, actitudes visionarias?… En este artículo trataré de delinear una respuesta personal a esta pregunta, que ilustraré con mi una experiencia reciente, aun arriesgando verme demasiado centrado en mi mismo. Pero… ¿qué otra posibilidad me queda?… después de todo, mi público es muy restringido, prácticamente me leen mis amigos, a tal punto que ya ni comentan lo que digo, quizás evitando repetir otras conversaciones imaginarias. Comenzaré por una primer conclusión (posiblemente la mejor manera de empezar): si esperamos que la universidad cambie a partir de sus políticas y de sus mandatos, de sus mecanismos burocráticos y sus juntas de consejo, de sus decisiones negociadas y sus consignas enviadas desde organismos externos, seguiremos perdidos. El aparato administrativo de la universidad está en manos de los que llegaron allí por razones diferentes a sus funciones sustantivas: la investigación, el compromiso docente, el servicio a la comunidad. De allí que tantos núcleos académicos, reunidos en sus cofradías de conveniencia, o en sus amistades legítimas, cuando llegan al efímero poder que tanto anhelan, no tengan nada revolucionario que ofrecer. 

 
 
04 de diciembre de 2016
Docencia e investigacin: reflexiones de fin de curso
Luis Porter

La universidad actual va resultando cada vez menos compatible con los cambios que ocurren en su contexto inmediato. No hablamos solamente del cambio tecnolgico, que desde hace ya bastantes aos representa un desafo y una oportunidad que obliga a repensar la universidad. Nos referimos con mayor vehemencia a la evolucin cultural de sus actores principales, tanto estudiantes como docentes, y de estos ltimos aquellos que sin importar su edad, se han mantenido activos, informados  y atentos de lo que ocurre a su alrededor. A esas personas que se ubican en la vanguardia, es decir, participando de lo que ocurre, por encima de las mltiples barreras que oponen los viejos letargos. Porque as como hay fuerzas que van construyendo el futuro, hay otras que tratan de mantenerse estticas, cmodas en sus ritmos de bajo rendimiento, muchos de cuyos integrantes son lamentablemente los que nos gobiernan. Cada vez resulta mas claro el contraste entre lo que ocurre en los macro-centros desde donde emanan los grandes cambios, (me refiero a un centro hegemnico como es Nueva York, por ejemplo), y los micro-centros radiales dentro de los que se formulan las labernticas polticas resistentes al cambio, me refiero a una rectora, por ejemplo. No encuentro conexin entre ambos. Nuestros tomadores de decisiones no son intelectuales, es decir, ni leen, ni estudian, porque estn demasiado ocupados en la negociacin cotidiana, y por lo tanto sustituyen el uso de su imaginacin, por la severidad de la gestin administrativa, ejerciendo un uso del poder sin creatividad, sin mayor aportacin ni buenas ideas. La institucin sigue el rumbo de la consigna externa, temas obvios por su importancia, puede ser la sustentabilidad, puede ser el problema de la violencia, pero todo es visto como algo abstracto, la repeticin de corrientes en boga, sin que la situacin y la capacidad local se haga notar con algo tan propio como nuevo.  Qu nos queda a los que trabajamos en una institucin que no tiene proyecto claro, ni rumbo fijo, donde no hay ideas originales, adecuadas a la situacin particular que se vive, proyectos renovadores, actitudes visionarias? En este artculo tratar de delinear una respuesta personal a esta pregunta, que ilustrar con mi una experiencia reciente, aun arriesgando verme demasiado centrado en mi mismo. Pero qu otra posibilidad me queda? despus de todo, mi pblico es muy restringido, prcticamente me leen mis amigos, a tal punto que ya ni comentan lo que digo, quizs evitando repetir otras conversaciones imaginarias. Comenzar por una primer conclusin (posiblemente la mejor manera de empezar): si esperamos que la universidad cambie a partir de sus polticas y de sus mandatos, de sus mecanismos burocrticos y sus juntas de consejo, de sus decisiones negociadas y sus consignas enviadas desde organismos externos, seguiremos perdidos. El aparato administrativo de la universidad est en manos de los que llegaron all por razones diferentes a sus funciones sustantivas: la investigacin, el compromiso docente, el servicio a la comunidad. De all que tantos ncleos acadmicos, reunidos en sus cofradas de conveniencia, o en sus amistades legtimas, cuando llegan al efmero poder que tanto anhelan, no tengan nada revolucionario que ofrecer.

 
 
15 de octubre de 2016
Rene Avils Fabila (1940-2016). El siempre de toda una vida
Luis Porter

 
No hace mucho tiempo, nos acercamos a homenajear a Ren Avils Fabila, como ese escritor de largo recorrido dentro y fuera de nuestra comunidad universitaria que cumpla un semi-centenario, medida que en mucho rebasa lo que podemos concebir con el sentido del tiempo que nos leg la cultura griega. Nos juntamos a festejar esos 50 aos en la universidad donde el tiempo no se mide de esa manera, porque no es cronolgico, sino "tiempo libre" inmedible: tiempo detenido. Hoy que nos avisan que Ren Avils ha sido sorprendido por un inesperado punto final, que a todos nos sorprende, nos acercamos a ese reloj detenido en el tiempo, recurriendo a esta otra manera de perpetuar, que es escribir. Al atravezar el calendario en este salto al vaco que implic hace poco tiempo, el nmero 50, y que hoy se detiene definitivamente en un 9 de octubre, Ren Avils me evoca aspectos particularmente valiosos de nuestro medio acadmico: la amistad como afecto, el arte como sensibilidad, y como puente entre todo ello: el humor y la risa. En la universidad, y en el mundo de la cultura, formamos una comunidad de amigos que rara vez se ven, sino en ese cuando en cuando, que Elseo Diego, nombr como el siempre de toda una vida. Es que la amistad, ms que presencia, es compaa, y en la vida universitaria eso es algo que no ocurre con facilidad. Los encuentros entre acadmicos no ocurren en el saln de clases, espacio inexpugnable y reservado, sino que pasa fugazmente en los pasillos, o en aburridas juntas, y paradjicamente abre tiempos con ms espacio en los balnearios o en ciertas ex haciendas convertidas en centros de convenciones. Encuentros que son consecuencia de esa rara y sorprendente apreciacin autocrtica de las autoridades universitarias cuando afirman que en la universidad no es posible trabajar, o al menos, no existen las condiciones para concentrarse y pensar. Entonces nos vamos a otra parte y as se cre entre nosotros el espritu del trabajo vacacional, que nos sita en el jardn ajeno, en el amplio comedor convertido en sala de juntas, en vertiginosas duchas, desayunos rimbombantes, murmullos de albercas distantes que eternamente nos esperan. En esos espacios conoc a Ren Avils Fabila, y por eso desde el principio nos uni un espritu extra universitario adornado con mltiples reuniones de reconocimiento, de festejo, de alegra, o como la de hoy, para velar, que es decir acompaar con la luz para disipar las sombras de un da triste, el de la despedida. Lo vivimos como un alto en el camino que significa otro corte en el tiempo. As como deseamos en aquel cumpleaos 50, compartir los hallazgos de la amistad, hoy nos reunimos para estrechar la mano de los que nos queremos en la relacin tejida a travs de Ren. Acaso no nos estn sirviendo estas decenas de aos compartidos dentro y fuera de la UAM, para celebrar esa vida vivida, que constantemente nos sac y nos sigue reuniendo con aquellos a los que hemos aprendido a querer en el entre-tiempo del pasillo? 

 
 
16 de septiembre de 2016
Ensear y aprender, dos cosas diferentes
Luis Porter Galetar



Ideas presentadas en Niteri (Rio de Janeiro) y Cuiab (Mato Grosso), Brasil, Jul-2016: 1), Universidad Federal Fluminense en el Coloquio Ciranda de Narrativas: formao, educao e arte y la Universidad Federal de Mato Grosso en el VII Congresso Internacional de Pesquisa (Auto)biogrfica.


Dos cosas diferentes.- El concepto "proceso de enseanza-aprendizaje" lleva un guin por all metido con la equivocada intencin de unirlas. Pero se trata de dos actividades separadas, diferentes porque no siempre que alguien ensea el otro aprende, no siempre alguien aprende porque el otro le ensea y se puede aprender sin que nadie te ensee  (a veces a pesar del que intenta ensearte)El filsofo Walter Kohan, habla profusa y lcidamente sobre el tema de aquello que sabemos que no se puede ensear, y sin embargo nos empecinamos en ensearlo. En algn momento Kohan toma de Michael Foucault dos formas contrastadas que nos ayudan a ubicar el ensear y relacionarlo con el aprender. 1)  Hay maestros que creen que su papel es ensear lo que el estudiante no sabe. Siguen la idea de que poseen una verdad que deben transmitir. Se afirman en la idea de que ellos saben y los estudiantes no. Su verdad se suma a otras en una secuencia lineal de temas y contenidos entendido como programa o currculum a seguir. Esta forma (desgraciadamente tan comn) es conocida como la lgica de la verdad. 2) Hay maestros, en cambio, que no creen que su papel sea la transmisin de verdades, sino una problematizacin de temas y contenidos a discutir entre todos y entre l y el estudiante. Estos siguen la lgica de que tanto el maestro como el estudiante deben abordar dichas verdades, es decir, experimentar desde ellos mismos, para entenderlas. Esta forma es conocida como la lgica de la experiencia. La toma de posicin que un docente asumir entre una y otra, es decir, la lgica en que abordarn los contenidos o verdades, otorgar el sentido ltimo a la relacin maestro-alumno, o bien de transmisin, o bien de experiencia y problematizacin,  El primer tipo de maestro quiere que el estudiante lo siga y se apropie de lo que tiene para ensear. El otro quiere caminar junto al estudiante para que aprendan juntos. Uno parte de que sabe lo que el estudiante todava no sabe. El otro parte de que ni uno ni el otro saben pero pueden llegar a saber juntos. Para el primer tipo de maestro se necesita un estudiante pasivo, al que se le pide inmovilidad, silencio y atencin. El segundo, es un estudiante activo que se da cuenta que va a la universidad para usar su tiempo y su mente de otra manera que le permita acercarse al conocimiento, utilizando sus propias capacidades, acompaado de un tipo de maestro que sabe que no tiene el poder ni la manera de resolverle o eximirlo del esfuerzo de pensar y aprender por s mismo. 

 
 
18 de junio de 2016
El coloquio
Luis Porter





Es curioso lo que provoca en las universidades el hecho real de que en nuestra cultura acadmica la gente no lea
busque vd. en su mente cualquier ejemplo de colegas con los que comparte docencia, o rutinas institucionales acadmicas de cualquier tipo, en especial observe a sus superiores, su jefe inmediato, o ese director ms lejano
ahora trate de explicarse cmo llegaron a ser lo que son
enseguida se ver reconstruyendo en su mente la juventud de un individuo que logr atravesar la escalera escolar sin que nadie lo convenciera acerca del sano hbito de la lectura 
sentarse en el silln con un libro entre las manos dispuesto a dejar que pasen dos o tres horas sin darse cuenta, jams estuvo entre sus placeres
como sea que fuere o haya sido, resulta que hoy aquel estudiante que no estudiaba, aquel profesional que no lea, lleg a obtener una plaza bien amarrada 
hoy es un universitario que tiene claro que para llegar a serlo no fue necesario recorrer libros con su mirada
all est y ya dentro del panal universitario, con su vocacin de zngano, urde el itinerario ms certero para comenzar a escalar sin leer otra cosa que no sean las convocatorias
se da cuenta, sin entender por qu otros no, que para hacer carrera hay que ubicarse en una posicin de mando, cualesquiera que esta sea, no importa su tamao, carcter, ndole, sentido o apariencia, todas son buenas, cualquiera sirve, por ms pequeo que sea su poder 
-no hay enemigo pequeo- se dice a s mismo, mientras hojea las convocatorias en la gaceta semanal
puede ser un comit marginal, una junta, un jurado, una membresa de entre las muchas que se ofrecen, una comisin dictaminadora, un escao que implique un asiento y un escritorio
lo que le interesa es situarse en el lugar donde los otros, sus colegas, (y en especial aquellos que presumen leer) se vean afectados por lo que all se decida, dependan de l.

 
 
21 de mayo de 2016
Ocho caras de cuatro monedas
Luis Porter




En este artculo voy a utilizar cuatro aparentes opuestos para hablar de educacin y libertad. Metafricamente las veo como cuatro monedas: 1) normativo vs participativo; 2) libertad vs disciplina; 3) educacin formal vs. educacin informal y 4) razn vs sentir.

MONEDA UNO - La planeacin normativa, es prescriptiva, alguien decide "lo que debe ser" desde la cpula. La planeacin participativa, en cambio, ocurre por negociacin o dilogo para lograr "lo que podemos hacer que sea", desde la base. La forma tradicional de educar ha sido bsicamente prescriptiva. A pesar de que en el mercado actual, cada vez se habla mas de trabajo interdisciplinario, en la escuela priva el individualismo sobre la cooperacin. Por ejemplo, en mi campo, la arquitectura, se sigue entrenado profesionales prescriptivos, es decir, educados para dar lineamientos, dictar normas. Se le inculca la falsa esperanza de que sus mandatos se cumplirn (por otros). Se estratifica. El arquitecto dibuja un plano para que otros (los obreros), construyan lo que all se dibuj. El plano, la maqueta, las especificaciones, los presupuestos, etc. son documentos prescriptivos. Una caracterstica de lo prescriptivo es que nunca se cumple. En el campo de la planeacin, como en el del gobierno (que son la misma cosa) el mtodo normativo, (jerrquico y vertical), continua siendo el dominante, y es el que se sigue enseando en nuestros posgrados de ciencias sociales. Esto ocurre a pesar de que existen otros mtodos mucho mejores, mas avanzados, mas efectivos. Pero los docentes que siguen lo dominante-convencional, lo desconocen y en su confusin, lo rechazan. Vemos como en todas las pirmides que conforman nuestra sociedad, predomina el "deber ser", y todo intenta imponerse por decreto. Se ignora que el plan requiere de muchas manos para que tome la forma de un "proyecto" o "programa" y no haya un vaco entre su concepcin y su realizacin. Son actitudes y criterios opuestos, una cosa es formular y otra es formar. Cmo se manifiesta lo anterior en nuestra vida cotidiana de acadmicos? En todos los campos, (incluyendo el de la arquitectura) peridicamente se llevan a cabo congresos, foros y grandes reuniones, sobre el tema de la educacin. Si uno lee las memorias o los documentos que producen dichas reuniones veremos que en un lenguaje polticamente correcto, dan recomendaciones que buscan transformar a todas las escuelas de arquitectura del mundo. No son malas ni estn equivocadas, solo que son normativas, estn hechas por otros para ser aplicadas a estos. Es extrao que todas las asociaciones gremiales ignoren que nadie har caso a dichas recomendaciones, tomadas por los polticos turistas que por alguna razn inconcebible no se cansan de viajar. Para poder viajar, como se entiende el papel del director, prefieren ignorar que toda imposicin genera procesos paralelos, subyacentes o intercalados, o simplemente resistencia y rechazo. Igual se apresuran a asistir al siguiente congreso, en su adiccin al turismo gremial, publicando onerosos documentos en papel couche, con rtulos como: "Plan universal de estudios para la arquitectura". Prefieren ignorar, que es una manera de sentirse importantes, que todo plan es nico y especfico, y que es operado y ejercido por personas cuyos perfiles, formaciones, psicologa e intenciones, son diferentes y nicas. Cada programa de estudios, est situado en determinada regin, con su historia y su idiosincracia, con su clima y sus materiales, con su cultura y sus caractersticas. 

 
 
22 de abril de 2016
Educacin como prctica de la libertad
Luis Porter




Cada conferencia que me invitan a dar, no es una conferencia ms. Son invitaciones que acepto con alegra, ya que siempre es halagador que lo inviten a uno. Al aceptar me obligo a hacer un corte en mi diaria tarea para detenerme a pensar qu decir. Me cuesta justificar el desplazamiento a otra ciudad, si tomamos en cuenta que con la tecnologa de la comunicacin, el traslado se justifica cada vez menos. Frente a la cuestin del qu decir se abren dos posibilidades: una es volver a hablar de lo que sabemos (o creemos saber), y la otra es hablar de lo que estamos estudiando (y nos gustara saber). Hablar de lo que no sabemos es mas emocionante porque obliga a improvisar. En estas pocas coloquiales recurrir al ensayo ya est fuera de moda como leer un discurso tampoco se justifica. El "keynote speaker" debe evitar repetir deliberadamente lo que ya dijo y public en diversas versiones. Aunque uno termine hablando en crculos, hay que intentar dar ese ese paso adelante, para comunicar lo que la mente ha seguido urdiendo con la mirada puesta en el futuro. Vale la pena comunicar una actualizacin de nuestro pensamiento, o al menos intentarlo. Hay que asumir el tiempo en que vivimos: la ctedra ya ha pasado a la historia. Como el de cualquier otro investigador educativo, mi pensamiento siempre se encuentra en movimiento. El acadmico avanza en sus temas gracias a los dilogos que mantiene con los dems, sus asesorados de tesis, alumnos, colegas, los autores que lo esperan en los libros, las experiencias cotidianas, los artculos peridicos o periodsticos. Cmo dibujar el mapa que traza ese pensamiento caminante, para seleccionar aquello que pueda ser relevante? Quizs por el hecho de ser arquitecto, pensar en la trayectoria del pensamiento ubica la mirada desde lo alto, como quien se encarama a una mesa de dibujo para dibujar un plano. Los planos como dibujos hechos con las huellas de nuestra reflexin. Los trazos que se forman con cada paso mental, delinean una grfica visual. Podran ser los planos de un edificio, pero lo que aparece sobre el papel es una partitura musical. La pluma traza cinco lneas paralelas de un largo pentagrama que es la representacin silenciosa del tiempo. Las lneas verticales que definen los compases representan el lapso de los das. Dentro de esa armadura la trayectoria del pensamiento va expresndose en notas musicales: redondas, blancas, negras, corcheas fusas, semifusas ideas transformadas en sonidos que son melodas, con sus motivos, sus instantes cumbre, sus ligaduras y silencios, todo lo que el lenguaje musical, tan rico y variado, representa. Esta conferencia toma la forma de una partitura, el micrfono da lugar al atril, y la mesa frente a la que estoy sentado toma la forma de un piano de cola, ese instrumento admirable, elegante y majestuoso.  La metfora me sita frente a un elemento nuevo, el instrumento musical. Esttico en su silencio el instrumento, como la biblioteca de Babel, contiene todas los sonidos y toda la msica posible. 

 
 
06 de marzo de 2016
La universidad en la calle
Luis Porter




El sentido de la universidad como lugar fsico es que en su recinto las ideas se constituyan como proyectos acadmicos; la actividad individual sea comunicada en conversaciones constantes entre colegas y en una armoniosa y respetuosa relacin con el docente; que existan cuerpos acadmicos que vayan ms all de la formalidad de la adscripcin y el membrete. Nada de esto ocurre. En lugar de la armona prevalece un ambiente de pasiva conflagracin. No hay proyecto, no hay metas y la amplia variedad de opiniones en cuanto a la organizacin y sus estrategias, han sido sustituidas por rituales burocrticos, convocatorias a elecciones donde nadie representa a nadie, comits que imponen reglamentos, y una carencia total de imaginacin, de ideas y para qu mencionar al humor. La rutina cotidiana se arma con una serie de obstculos que impiden imaginar cualquier cambio que requiera accin organizada. El mejor smbolo de la universidad actual es el aula con pizarrn y sus sillas alineadas, una presencia obsoleta. En pocas palabras, es difcil encontrar en las instituciones universitarias actuales las condiciones necesarias para impulsar cambios. Con esta descorazonada realidad en la mente y el corazn, en las ltimas, aunque ya demasiadas semanas, ha existido una escalada de amenazas de bomba que ha puesto a la UAM Xochimilco, en vilo. La prensa calla, las autoridades callan, hay una estrategia de negacin evasiva que lleva a que parte de la comunidad reaccione desconcertada y otra haga de sus miedos un murmullo alimentado por hiptesis fantsticas. No nos detendremos en las posibles razones de tales ataques, porque no tenemos la informacin necesaria. No hay base para reclamos y denuncias. Dejamos que el Face Book vocifere como parte de la parafernalia intil que tanto distrae a las redes sociales. Lo interesante de esta inusual y alarmante situacin es la enorme oportunidad que ella representa para aquellos estudiantes y docentes que mantienen su compromiso con la educacin. La inquietante situacin de bomba, abre inslitamente la posibilidad de demostrar que las universidades tal como las hemos concebido y construido, han ido perdiendo su sentido. Para probarlo, decidimos dejar de asistir a la universidad, hasta que el asunto de las bombas quede totalmente esclarecido y superado. Es irresponsable exponernos y exponer a nuestros alumnos al estallido que la escalada y el tratamiento poltico anuncian. Aprovechando las continuas salidas a la calle, decidimos quedarnos en ella. Al hacerlo estamos convirtiendo la incomodidad de la evacuacin, con el cumplimiento de un sueo tejido por expertos en educacin y estudiosos de las universidades, con quienes ya hace tiempo lo entendimos como un paso imprescindible para su transformacin: la universidad en la calle. Cuando observamos a la universidad desde la calle, (en este caso a la Unidad Xochimilco), lo que vemos es un grupo de edificios en el que se alinean y sobreponen salones, largos pasillos en crujas semejantes a las de una fbrica, un hospital o una crcel. Xochimilco, de un planteamiento pedaggico de vanguardia (el sistema modular), fue regresando paulatinamente al afn por traducir, imitar y repetir las ideas y a los autores de moda, para terminar reproduciendo una pedagoga arcaica basada en la ctedra y continuar construyendo salones pensados para eso.

 
 
30 de enero de 2016
Importancia de la belleza en la ciencia
Luis Porter






UNO - Introduccin -  Debo a un reencuentro con el fsico-filsofo Mario Bunge, y a la suerte de haber sido presentado con el fsico-msico Alberto Rojo, la satisfaccin de constatar que razn y sentimiento, ciencia y arte, cuerpo y mente, son inseparables y forman parte de un todo indisoluble. Siendo arquitecto y perteneciente a una familia de artistas, siempre abogu por vincular la razn que tanto enfatiza la escuela, con la sensibilidad, que hacen a un lado y confinan a museos, galeras o salas de concierto. La convivencia con artistas se complement en mis aos de yerno del Dr. Marcos Moshinsky. Tuve la oportunidad de conversar con quien fue el supremo fsico de Mxico a lo largo de innumerables domingos, as como asistir en diferentes universidades (incluyendo el MIT) a mas de una conferencia sobre temas incomprensibles para mi, que sin embargo el me peda que le resumiera, para ver qu haba entendido. De esta manera me familiaric con el lenguaje de la Fsica, y me enter de primera mano de un mundo fascinante en donde lo que ocurre no es muy lejano a la magia. Todo aquel que se haya asomado a la fsica cuntica, desde el ngulo que sea, habr quedado sino maravillado, al menos aturdido. El sistema escolar no nos brinda estas oportunidades. Nos mantiene en compartimentos estancos, dentro de los que repetimos sin saber a ciencia cierta que estamos diciendo, la palabra interdisciplina. Uno de los ocultamientos mas siniestros en la educacin superior,  es el de la importancia que tienen en el desarrollo del conocimiento la subjetividad y los factores estticos. Afortunadamente la jaula dorada de la disciplina, no nos impide asomarnos a Youtube y escuchar las conferencias de muchos profesores sobresalientes. Bunge con su 96 aos de edad en todo su esplendor, y Rojo, con sus 56, haciendo gala de sencillez y sabidura, sealan con claridad la relacin arte-ciencia. Repito, de estas vivencias audiovisuales, un revelador prrafo dicho por Henri Poincar (eminente escritor, fsico, filsofo y matemtico): El cientfico no estudia la naturaleza por la utilidad que le pueda reportar; la estudia por el gozo que le proporciona, y este gozo se debe a la belleza que hay en ella. Si la naturaleza no fuera hermosa, no valdra la pena su estudio, y si no valiera la pena conocerla, la vida no merecera ser vivida.  En el mundo cotidiano se tiende a asociar belleza con las apariencias que apelan a nuestros sentidos. Sin embargo, en este caso belleza es aquello que nos provoca una emocin placentera que surge de una multitud de puntos, encuentros, situaciones, objetos o sorpresas que nos revelan la armona de un orden mayor, que entendemos como el todo. La belleza intelectual nos hace artistas, porque se basta a s misma como una cualidad del arte, suficiente razn por la que el estudioso consagre su vida al largo, difcil, pero placentero trabajo de estudiar y conocer. Como cualidad del arte, en la belleza se encuentran la razn con la emocin, que la filosofa estudia bajo el dominio de la Esttica. La belleza incluye lo eminente, lo que puede ser,  incluso lo trgico o disonante, pero cuya conjuncin, como los tonos de un arpegio, nos conmueven. Paul Dirac, (Nobel de Fsica 1933), creador de la fsica cuntica, estando en la Universidad de Mosc respondi a una pregunta escribiendo en el pizarrn la frase: las leyes de la Fsica deben tener belleza matemtica (la frase todava puede leerse porque recortaron el pizarrn, lo enmarcaron y esta en exhibicin). Pocas veces escuchamos hablar del concepto de matemtica linda, idea que enseguida nos hace pensar en la posibilidad de una pedagoga linda.   Pero, alejmonos del discurso declaratorio cuyos filos metafricos puedan parecer ardides para convencer al lector duro y resistente a las emociones. Mejor demos ejemplos de aquellos grandes avances de la ciencia que se dieron por el camino de la literatura, de las artes plsticas, de la poesa, o en la interaccin entre ambos. Para terminar la introduccin y abrir paso a los ejemplos, citamos a Chandrasekhar (Nobel de Fsica 1983): aquello que la mente humana reconoce como bello, muchas veces encuentra su realizacin en el mundo externo.

 
 
21 de noviembre de 2015
Mar adentro
Luis Porter

Con ilustraciones de Denisse Tufio,
estudiante de diseo en la UAM-Xochimilco.

Parte de la felicidad que proviene de concebir la vida acadmica como un proyecto que se inicia, rebasa y regresa a la institucin a la que uno pertenece, es la de poder dar un paso (o dos) hacia atrs, y observar la estela que dejamos a lo largo del camino andado. Como deca  Pablo Latap: -Hay una edad en que miramos al pasado porque all quedaron las marcas de nuestra vida entera es un ejercicio necesario para valorar el presente y recibir con agradecimiento lo que todava espera- . Los que hemos dedicado la vida a la academia, por las razones que hayan sido, (mercado, vocacin, crisis u oportunidad) nos detenemos de vez en cuando para reflexionar y reencontrarnos. Es una forma natural de preservacin de nuestra salud, imprescindible si aspiramos a un final feliz. Los perodos sabticos juegan ese papel, porque nos ayudan a situarnos en el tiempo. Entre sabtico y sabtico tambin es necesario crear espacios para meditar sobre lo que nos pasa, como quien desde un mirador situado en lo alto observa el paisaje que dej all abajo. Sentarse a escribir, es el espacio comn y natural del amigo del lenguaje, la va por la que podemos comunicarnos con ese amigo desconocido que se toma la molestia de leernos. Despus de todo, no es a otro a quien uno le escribe. En esta ocasin, y aunque nadie escarmienta en cabeza ajena (la experiencia ajena no es suficiente para desengaarnos), quiero comenzar refirindome a la importancia de no constreir nuestra carrera acadmica al tiempo dedicado a la docencia y a la investigacin, es decir, no conformarnos con lo meramente institucional. Es ms que inteligente ubicar el otro tiempo (ese tiempo que algunos consideran restante) como parte de un proyecto personal alternativo, que aunque siempre estar ligado al institucional, involucrar a otros crculos sociales-culturales que constituyen un eje alternativo de estmulo y motivacin vital (lo que los sajones llaman: to have a life  - tener una vida -).  El que se limita a cumplir con sus actividades acadmicas, y despus se siente con derecho a disfrutar del tiempo libre en donde sea: el hogar, el entretenimiento o la lectura, como rutinas aleatorias que no forman parte de un plan, estar limitando su potencial y alcance personal al contrato laboral que alguna vez firm. Esta decisin, muy comn, convierte al que la toma en un soldado raso deambulando por el campo de batalla de la maquinaria acadmica, como ignorando su abrumador poder letal. Pronto intuir que su nica defensa es lograr los ms altos niveles en las evaluaciones (internas y externas) o marginarse en los intersticios y fracturas del organigrama, ejerciendo su autonoma relativa en la laxitud de una institucin que no reconoce jefes, aunque si jerarquas. Es as como muchos colegas se diluyen en el mismo instante que se funden en el delgado aire de la atmsfera institucional. En otras palabras, para detener el paulatino proceso destructivo y alienante que inevitablemente ejerce el contexto acadmico (el clima organizacional, como se le llama), no basta con recluirse en un saln de clases o encerrarse en la, de todos modos, vulnerable oficina, se requiere, o bien del reconocimiento incuestionable del sistema al que uno est adscrito, o esconderse. Hay, sin embargo, otra solucin mas ingeniosa y divertida, que aqu queremos sealar: la de crear un proyecto mayor de vida que rebase las orillas institucionales y le de sentido y contenido a cada paso de nuestra trayectoria. 

 
 
24 de octubre de 2015
La educacin basada en lo local
Arturo Guillaumn Tostado

Algunos fines de semana me traslado a la ciudad de Veracruz a dar clases en un programa de posgrado en educacin. Son seis horas en las que tengo estrecho contacto con estudiantes provenientes de diversas carreras, principalmente de pedagoga. Ms de la mitad de ellos se desempea como profesores y profesoras en escuelas primarias, secundarias y preparatorias, tanto urbanas como rurales. Si bien la mayora son jvenes, hay quienes tienen ya una larga experiencia docente y ven desde una perspectiva ms amplia los cambios recientes en las polticas educativas. En ese espacio discutimos sobre el estado de la educacin en nuestro pas, al tiempo que aprenden a plantear sus problemas de investigacin. Una queja recurrente es la que se refiere a las horas que tienen que invertir atendiendo los diversos instrumentos de control de la cada vez ms estricta programacin de las actividades escolares. Tambin abordan el problema de los vaivenes de los mapas curriculares en los ltimos aos, en los que desaparecen y aparecen materias como por acto de magia, as como el hecho insoslayable de que nios y jvenes abrevan de contenidos de los libros y de Wikipedia, pero desconocen los problemas que suceden a su alrededor (a excepcin del de la inseguridad creciente). Juntos hemos descubierto que la educacin no slo est en cada libre, sino que tambin es parte activa de los grandes problemas que vivimos (econmicos, sociales, medioambientales). Al reproducir las mismas actitudes y una visin economicista de la vida (liderazgo, xito, competitividad), la educacin constituye uno de los factores ms dinmicos de la crisis global. Si de manera rpida caracterizramos lo que ha venido ocurriendo en los ltimos 25 aos en la mayora de los pases a causa de las reformas educativas, lo sintetizaramos as: a) una creciente prdida de autonoma para decidir el rumbo de nuestra propia educacin; y 2) la privatizacin progresiva de la educacin pblica. Hace no muchos aos, por ejemplo, los profesores se reunan al final de cada ciclo escolar para evaluar los cursos que impartan y su desempeo como docentes. De esta manera, podan decidir qu cambios eran necesarios para mejorar los resultados y los procesos de enseanza-aprendizaje. Hoy, en cambio, los docentes tienen que apegarse a una programacin muy estricta y a un conjunto de mecanismos de control que aseguren que hacen lo que deben hacer. Las universidades, por otra parte, necesitan de comits externos, constituidos por expertos, para que nos digan qu debemos hacer y cmo hacerlo. Y esto es apenas la punta del iceberg. En aos recientes, se ha consolidado un formidable aparato de alcance global cuyo propsito es la estandarizacin de la educacin. De lo que se trata es de adaptarla a las necesidades y requerimientos de la sociedad del conocimiento, un concepto que, por ms que se trate de dulcificar, significa lo siguiente: la sociedad que se necesita para competir y tener xito frente a los cambios econmicos y polticos del mundo moderno [] sociedad que est bien educada y que se basa en el conocimiento de sus ciudadanos para impulsar la innovacin, el espritu empresarial y el dinamismo de su economa [nfasis nuestro] (Organizacin de los Estados Americanos, 2014: 1).  Se trata de conocimientos y habilidades para mantener el crecimiento econmico y de los beneficios de las empresas. Para este propsito se han puesto en marcha un conjunto de instrumentos normalizadores: acreditacin y certificacin de programas; evaluaciones externas; exmenes estandarizados a escala nacional (que suelen ser jugosos negocios); programas y criterios de productividad acadmica; modelos por competencias; etc. Toda esta parafernalia normativa nos viene desde las organizaciones internacionales, como el Banco Mundial, el Banco Interamericano del Desarrollo, la Organizacin Internacional para el Trabajo y la Organizacin para la Cooperacin y el Desarrollo Econmicos.Ante esta situacin, la investigadora catalana Virginia Ferrer afirma que los profesores necesitan inventar y crear nuevas posibilidades en la vida del aula, en la vida escolar y universitaria (Ferrer, 2006: 96) para darle nuevos sentidos a la educacin como un encuentro de vivencias de aprendizaje y de descubrimiento. 

 
 
12 de julio de 2015
El discurso del rector
Luis Porter




Una de mis lneas de curiosidad complementarias a la investigacin educativa, a la que me dedico todos los das, ha sido la de coleccionar discursos de rectores, mismos que completo, cuando tengo la oportunidad de conocer sus oficinas, observando, y de ser posible documentando, todo lo que concierne al diseo y arquitectura de las mismas (no en vano soy arquitecto). Lo que he encontrado es que los discursos, en trminos generales, tienden a ser informes, mas que discursos. Predomina lo pragmtico, lo hecho o por hacer, que el sentido e intenciones buscadas. Al mismo tiempo he constatado que la ubicacin, tamao, disposicin, diseo y mobiliario de la oficina que los alberga y representa, est ms relacionado con cuestiones de estatus que con un sitio de trabajo para el gobierno. De hecho, lejos estn de parecerse al puente de un capitn o al despacho de un intelectual, mas bien, como deca Matus, la parafernalia existente expresa que no saben que no saben. La metamorfosis que sufre el acadmico dedicado a la poltica que por fin asume un papel de autoridad, sin que importe la jerarqua, debe o debera ser un tema importante tema de estudio en el campo del psicoanlisis. Muchos universitarios, incluso investigadores, cientficos o promesas intelectuales, asumida la posicin de tomadores de decisiones, parecieran desconectarse de su curriculum vitae, hacer a un lado los libros de su campo de estudios, para convertirse en el extremo defensor del estatus quo, que despus de todo, para y por eso ha trabajado y ha sido elegido. Es comn que sean escogidos aquellos candidatos que destacan por su neutralidad, carcter negociador, respeto a lo establecido e incapacidad de hacer olas. El famoso espritu crtico que solamos promover en los jvenes estudiantes, se ha ido convirtiendo en el entrenamiento en competencias, que lo haga funcional al sistema. Sin embargo, no siempre ocurre lo que brevemente intent resumir en esta introduccin. No todos los rectores se suben al podio, nos dignan con su presencia, dicen sus previsibles palabras (generalmente ilustradas con alguna abstraccin estadstica), dan solemnemente por iniciado el acto, y en el corto intervalo previo a la conferencia del primer invitado, se van. Hay algunos que, sorprendentemente, no lo hacen, Cuando eso ocurre, para un coleccionista de discursos, resulta una gema rara, que vale la pena mencionar y de ser posible tambin analizar, si consideramos que la salvacin de la universidad no depende de las generaciones futuras, sino de esos individuos, que el da de hoy traspasaron el camino poltico, sin perder sus virtudes y capacidades acadmicas.

 
 
14 de junio de 2015
Hagamos nosotros la reforma educativa
Luis Porter y Carlos Arozamena


Foto: Luis Porter

Introduccin

Este texto se escribe en los das posteriores a las elecciones. Aunque no es ese el tema, si queremos ubicar este escrito en el contexto de una reforma educativa oficial fallida y partir de lo que con pre-cisas bien defini anoche (martes 9 de junio) Manuel Gil Antn, en su conversacin con Carmen Aristegui en el programa de CNN. Lo que all expres nuestro colega sirve de punto de partida de lo que aqu diremos nosotros: ser un buen maestro no es consecuencia del buen o el mucho saber. Evaluar para saber si el maestro sabe, y hacerlo pasar por cursos para que sepa ms, es por tanto, una empresa insuficiente y equivocada. El buen maestro es aqul que tiene la capacidad de crear una atmsfera formativa en el espacio donde se rene con los estudiantes. Es aqul cuyas estrategias didcticas, producto de su imaginacin educativa (y no de polticas impuestas desde algn es-critorio), logran crear ese instante crucial, en que el metal vulgar del que el alumno aparentemente viene hecho, se convierte en oro. El buen maestro es el que posee ese ansiado elemento transforma-dor, propio de la alquimia, que viene embebido en la arqueologa de su pensamiento, y es pariente del milagro y de la magia, capaz de sustituir seuelos por sueos. El estudiante que de pronto cons-tata que posee una inteligencia, y que adems de ello, tiene corazn, y por tanto, sensibilidad. La formacin de los seres humanos ocurre, como bien explica Francisco Prez (en su libro Crear crearse, UAM-2015) cuando se vive un acontecimiento que lo revela, que le muestra el ser que es. O, como concluye en su investigacin basada en autobiografas lectoras, Amelia Rivaud, cuando se topa con ese libro, que lo transformar en vida y permanente lectora.  Educar, por tanto es buscar junto al alumno ese punto, en el que, como el Aleph de Borges, converge el universo entero.  Desde esta perspectiva cuesta menos trabajo entender que educar no es un asunto de contenidos, no de programas, mucho menos de evaluaciones, educar es compartir un camino mltiple, que comienza hacia uno mismo, para remontarse al pasado y regresar fortalecido a un presente capaz de trans-formase en un mejor futuro. Itinerarios internos durante los que recordamos lo que cremos olvidar, leemos lo que viene escrito en nuestra mente y corazn, para confirmar que todos somos matemti-cos o poetas, cientficos y msicos, y que es slo cuestin de descubrirlo, verlo, entenderlo y deci-dirlo. Esa es la labor del maestro, del maestro que entiende su papel, y en virtud de esa responsabi-lidad que asume, disea su proyecto, ese proyecto del que la reforma educativa, carece.

 
 
03 de mayo de 2015
CREAR CREARSE, engendrar y dar vida a una obra viva Un libro de Francisco Prez Corts (2014, UAM-Xochimilco)
Luis Porter


Ilustracin: Martha Flores

El campo de la educacin para el diseo se debate entre tradiciones obsoletas e innovaciones no asumidas. Es, por tanto, un rea educativa no resuelta, que requiere de urgente apoyo y una mayor claridad conceptual. Prevalecen prejuicios que afirman que para ser diseador se requiere de talentos heredados y dones especiales; persisten dudas sobre la funcin creativa como una caja negra o una hoja en blanco llena de misterios, magias e inexplicables abismos. Estas ideas forman parte del ethos educativo que vuela sobre la improbable enseanza del diseo, como pjaros oscuros sembrando incertidumbre en el estudiante que recin llega. El libro de Francisco Prez Corts aparece como una necesaria respuesta a estos interrogantes. Es un libro obligado para el investigador preocupado por el tema de la formacin. Escrito en el lenguaje de la filosofa, ofrece mltiples elementos para que desentraemos misterios y reconstruyamos el camino del creador, desde un profuso marco terico, innumerables ilustraciones e inspiradores ejemplos. El texto es inabarcable en una primera lectura,  requiere ser escudriado y reledo; para estudiarlo a profundidad necesitaramos acudir a un seminario de larga duracin, y an as no lo llegaramos a agotar. Por esta razn, este artculo no pretende ser mas que una primera reaccin, en forma de parfrasis, escrita por un colega educador, que le da la bienvenida y celebra su aparicin.

 
 
22 de marzo de 2015
Imaginar la Universidad es empezar a hacerla posible
Lourdes Pacheco Ladrn de Guevara


CONTRAPUNTO
Anglica Buenda 

El 15 de marzo del 2007, culmin en la Rectora General de la UAM, un seminario titulado Imaginacin rigurosa: una metodologa para visualizar escenarios futuros de la universidad coordinado por Eduardo Ibarra Colado. El invitado principal en aquella ocasin fue Riel Miller, un futurista profesional venido de la OECD. Al final de dicho seminario Luis Porter redact un documento breve sobre el futuro de la Universidad, con lo que consider magnficas ideas, algunas desconcertantes, otras que jams habamos escuchado antes. Ese fue el borrador germinal del que aos mas tarde se convirti en El libro de la universidad imaginada. Sobre esa piedra fundacional Eduardo y Luis fueron invitando a aquellos colegas cuyo rasgo comn ms sobresaliente, fuera el libre uso de la imaginacin creativa (rigurosa o no). Se hilvan as un conjunto de colegas partidarios de los sueos, que conformaron, a lo largo del tiempo, el grupo llamado utpico. El ncleo original lo conformaron: Lilian Alvarez, Raquel Glazman,  Arturo Guillaumn, Javier Ortiz, Lourdes Pacheco Ladrn de Guevara, Luis Porter y los desaparecidos Eduardo Ibarra y Daniel Cazs. Ellos y sus invitados, sern, a partir de este nmero, los encargados de esta columna que titulamos CONTRAPUNTO, y cuyo objetivo seguir siendo el mismo que los reuni: crear totalidad, crear complejidad, con sensibilidad relacionada con la emocin esttica. CONTRAPUNTO considera que aun en la denuncia es posible escribir textos que conformen un todo polifnico, en el sentido que refuerzan y estructuran las voces individuales. Con esta visin, aqu presentaremos argumentos controvertibles, aunque no veleidosos; experiencias empricas, sin que constituyan saberes positivos; pensamientos educados por el libre albedro, alejndonos de los dogmas; instantes que podrn ser de sbita revelacin, pero siempre expresando la experiencia y el dominio de determinados saberes. Bienvenidos grupo utpico, nuevamente a compartir el crculo de reflexin de LAISUM.

Imaginar la Universidad es empezar a hacerla posible

Lourdes Pacheco Ladrn de Guevara

Imaginar otra Universidad tiene la intencin de crear, desde el dilogo comunitario otra universidad decididos a actuar y a vivir de otra manera. Porque el vaciamiento de sentido que las autoridades universitarias y en su conjunto, la clase poltica universitaria de la Universidad Autnoma de Nayarit, han dado a la Universidad no puede arrasar con nuestro propio significado de vida universitaria. Digo vaciamiento de sentido de la vida universitaria porque tal pareciera que para la clase poltica universitaria el nico sentido que tiene la Universidad es convertir los fondos pblicos universitarios en bienes particulares y familiares y la Universidad en una agencia de colocacin de incondicionales en detrimento de las funciones primordiales de la Universidad. Es cierto, han saqueado las arcas. Debemos denunciar a los culpables y actuar en consecuencia, debemos sealar a los delincuentes y a sus cmplices. A quienes durante aos se han beneficiado dentro y fuera de la Universidad y ha quienes han heredado las complicidades. Pero desde el pesimismo que provoca el avasallamiento y el saqueo debemos de reeditar otra forma de participar en la Universidad. Estoy convencida que somos la mayora quienes trabajamos en mltiples nichos de posibilidades desde las cuales es posible respirar, ilusionar, leer libros y leer el mundo. Somos la mayora quienes estamos en las aulas, en los laboratorios, en las gestiones, en los chats acadmicos, en las reuniones colegiadas donde construimos comunidad y construimos academia. 

 
 


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